sábado, diciembre 08, 2007

La trampa



Como una trampa,
nadie más que tú,
podría enfrentarse a mi anzuelo:
está descrito
a la multitud de mis manos arañas
al veneno de mi leche endurecida.

Amas y obsesionas
la piel que bosteza
en mi silencio;
en la reproducción te liberas
cuando ensartas en mí,
como las astillas.

La contratrampa hace tu verdad.


Confieso,
que me rompieron tus celdas,
como en un funeral
no pude expropiarme
del tejido de tu cuerpo,
de lo gélido,
me incorporaste diestramente
a tu equipaje-sombra,
volque a textura como una araña,
a lo continuo del amor
erratica
siniestra.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

La trampa y ese juego exquisito de la " contratampa " y lo novedoso de la leche endurecida y el equipaje sombra. Puro talento y cuando me veas por ahí en el messenger te contaré de una pequeña idea.

Saludos RHESO

Monsieur James dijo...

Si no te enfada, lo llevaría al volumen II de Escritorio poético.

!Qué lindo y dulce escribes!