lunes, octubre 01, 2007

Dans la peau



De vez en cuando,
los tropiezos se van contigo.
Llevan tu nombre,
en el funeral de mi cuerpo.
La lengua escasa que nos aprende,
nos renuncia,
como un puente veloz
al que acuden mis manos,
humedecidas,
con el resto del equipaje;
piel fundada sin documentos,
en la que expió,
como una vagabunda,
lo que nos queda:
Un tatuaje que cicatriza lento
una mordedura inconstante,
debajo de la dermis.
Que no se atreve a pronunciarte,
por temor a quedar desnuda; blanda.
Todo sintetiza,
debajo de mi piel.
como un murmullo invertido de gritos…

5 comentarios:

María Paz dijo...

Increíble, Mili... Me dejaste sin palabras.

Un abrazo!!

Dina Bellrham dijo...

Hola! me han presentado tu poesia hoy, me ha gustado, tu estilo es interesante, te seguir``e leyendo.

Abrazos
Dina

Dina Bellrham dijo...

Como un muro invertido de gritos... un final lleno de fuerza, me gusta

El hombre de la Mancha dijo...

A veces quisiera tener mi cabeza, con tiempo abierta, para entender poesias que se escriben con sangre, que nollegan a alcanzarte por la convinación de palabras confusas.
Sabes, lo bella de la poesía esta en lo simple del sentimiento. Porque las mujeres se enredan tanto a al hora de hablar.
Que felices seríamos los hombres si las mujeres se expresaran claramente. En buena.

Amanda del Rio dijo...

Sr. De la mancha, la riqueza de la poesia reside en las imágenes, en la riqueza de las palabras y el lenguaje, en el trabajo que el lector debe realizar para llegar a ellas, quizás a usted le parezcan confusas y es respetable. No tenemos un concepto similar a lo que un poema deberia tener como elementos esenciales. En la poesía esta permitido la reinvención del lenguaje. Es cierto, habemos buenos y malos poetas. Pero ello es parte de la subjetividad. Que felices seríamos las mujeres si los hombres vieran mas alla, si se dieran el tiempo usted lo ha dicho, de entender. Un beso.