lunes, febrero 25, 2008

Yo podría


Yo podría en el momento justo
enfriarme con la lluvia
jugar a sombrearte el corazón;
herirte por la espalda con mis huesos,
fingir que te amo con las uñas
cuando el viento escandaliza
nuestros cuerpos
y somos persistencia:
cuchillos de amor.
Podría,
someterte al tiempo
en que mis ojos se hacen minúsculos
y olvidan los equipajes del tiempo
las palabras mecanografiadas.
Si tú,
olvidaras quienes somos
Si tú,
prosiguieras conmigo,
en mi evolución tardía.

domingo, febrero 24, 2008

Nueva York II



Mientras leo en Nueva York.
Mis gotas de fuego extinguen.
Como una noche sin vereda me nublo,
acudiendo a lo insólito de mi cuerpo;
tanta hendidura abierta
rasga las dudas que habitan con obsesión.
Mi acento incrédulo no se cansa
de hilvanarte en la textura de los labios.
Mi columna no cesa de amarrarte con insomnio.
Simplemente,
veo que nos crece un simultáneo espacio
muerto/híbrido/inconsistente
debajo de aquellas nubes.
Llueve,
en las hojas de un libro olvidado
que guardo en mis espaldas.

sábado, febrero 02, 2008

Sin titulo II



Cuando amamos
me atas,
como una irrigación de descarga.
Dibujas para mi
lo incompleto.
En el éxtasis,
me oxigenas con el soporte
de tus pelos.
Y nutres lo erótico,
en el vacío de las palabras.
Comienza entonces el odio,
por rasgar tu corazón,
hasta mis piernas.
Por secar las lagrimas,
en el cuerpo herido.
en la evaporación,
de lo largo y lo muerto.
Juro, entonces,
que en cada cepa
de nuestros nombres
las sospechas se harán necesarias,

amaremos
hasta acabar mutilándonos,
en el habito de los silencios;
como el fuego.