Todo el silencio se nutre
al desvelar las sonrisas,
las carencias se dibujan como un nudo.
Debí cruzarte,
hasta incorporar la debilidad,
como un crimen que certeramente
llegaría al beso.
Como un tumulto andante,
que baja hasta mi unión,
corazón-sangre.
Lo estético se lo llevan tus labios
y la cobardía.
Un abrasador clima,
que nos rebaja a las sonrisas silentes,
que nos inmaterializa el dolor.
Abajo siento que persisten,
en el aire o lo entero
como mordazas...
las dolientes mariposas en vuelo.
Ruegan no fragmente el olvido.
(todo es mas que palabras)
en mi corazón desvanecido.

