miércoles, septiembre 20, 2006

Carta a la desconocida



De vuelta
encontraremos el desfase.
Madre,
la oculta hilación
de los sentidos
perdidos.
La sentencia de los muertos
que nos acribilla
el llanto.
Una inmensa soledad
que nos va cosiendo
cuando anochece.
Y presumo
que estarás en mi hombro
pequeño y herido
solventando las dudas
que exilian la razón.

Sin embargo,
juro
estaré en cada punto
junto a tu gen de carne.
Retratada del sol
con mi orilla neutra
sobre tu enormidad seca.
Herida sobre lo oculto
embriagada del mundo
con el que nacimos
tan exhaustas
a costillas de un mar
que nos alboroto
con urgencia invernal.

El tiempo fue ajeno
para ti,
nuestros nombres
no terminaron de escribirse.
El amor se fue girando,
desconocida
y yo fui girando,
sobre mi armazón indestructible
por siglos en tu corazón.


sábado, septiembre 16, 2006

Imagen-Sin titulo


"Porque siempre estare llamada a padecer en tí"


Padezco locura de amor
sin nombre
y es rotunda.
Baja cuando se mezcla
el rotulo de la carne
hasta mis pies
cuando pongo tus pieles
sudo y me embriago
en un canto infernal
que estremece a la muerte.
Padezco en el momento
del termino
el olor a sus vértebras
sus contemplaciones
en la huida
cuando carezco de la perdida
del sentido heredado
de la virgen que calla
las 19 astas.
Lo padezco y duele
como la luz.
La huella descifra
el oráculo eterno.
Entonces,
llueve sobre el recuerdo.
Y yo muerdo
a mi herida.
( sin ojos)