jueves, agosto 31, 2006

M o v i m i e n t o

a
E. T . M
( Por nuestros movimientos)

Cuando cierro los ojos
y descubro
la punta de los dedos
flexible.
Me abismo
a la consecuencia
de la atmósfera.
Mis ojos se nutren
de la fe del habito
burlan la esencia del miedo.
Se funde el tiempo exacto
el karma
cuando se acuesta
el destino en la reserva
y yo niego las formas
estáticas.
La mala herida
se abre polvorienta
sobre un susurro
eterno.
Se invalidan los restos
de fe
ante la vulnerable
apuesta a los ciegos.
Y es que las manos
nunca se precisan
ante la forma
escondida,
sobre la sangre aireada
golpeamos a los muertos
nos nutrimos de ese golpe.

La rabia es la ternura
del movimiento.

sábado, agosto 19, 2006

Cuando las palabras me hacen fuerte

Voy a nombrarte,
no es la forma
la que me hará errar.
Los sentidos
de la ausencia
que vienen buscando,
la palabra espiral
fundada de mujer.
Se esparcen retratadamente
de la hermosura oscura.
Hoy , las notas serán escritas
en nombre,
de los ojos grisáceos
en la lluvia mojaremos
la lengua primitiva.
Soñaremos con una canción
absurda y animal.
Lentamente aprenderemos
a bailar con el fuego
sin la visión física
rompiendo las figuras
de esfinge.
Y aunque nadie secrete
el vicio
siempre estará la asesina
oscuridad
vestida de espejo o de torre
débilmente entre mis manos
aprendices…

lunes, agosto 07, 2006

Miedo


Me intuyo descalza,
oscura sobre el revestimiento
de las mascaras débiles
trizada por los cortes
de violencia homicida.

Canalizo esta la soledad,
sobre la membresía del espejo,
me río sobre la pared exhausta
sin piedad terminal.

Desnuda cruzo por las torpes
secuelas indulgentes de un mal amor
con la sangre escribo el nombre rectilíneo,
antes de asesinarme
antes de sopesar las partículas directas
sobre la vitrina expuesta,
me nutro del abismo
del corte orgánico.
Tus ojos reveladores
que me siembran,
la aflicción cutánea.

En el instante
es tan difícil proyectar
el nubarrón del fatalismo.
Que me hundo larga
hasta arrastrarme como insecto.

Hibridos

Híbridos,
del amor que nos cayó,
encima como pájaros.
Bebimos del silencio arrastrado del azar,
sucumbiendo,
el liquido vertical,
son risas de dolor exhaustos.

Híbridos,
amamos el dolor físico actor: la amenaza del fuego,
corrimos como sombras finales,
la llama honda y cruda,
del cuerpo ajeno.

Recorrimos las calles,
hotel tras hotel,
descifrando códigos,
para el encuentro tardío,
gozamos tras los ojos cansados,
del amor,
gota tras gota, sin sentencia.